Recuerdo cuando era pequeña que había días que ninguno de mis juguetes me divertía. Había jugado con ellos mil veces y, aunque normalmente siempre encontraba alguna manera de sacarles partido, había otros días en los que mi cabeza decidía relegarlos al olvido.
Lee el articulo completo en: GuiaInfantil.com
via http://www.guiainfantil.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario