Si hay algo que presumo un montón de haber enseñado a mi hija desde que era apenas una bebé y que ella lo conserva hasta hoy, es la risa. Cuando sonríe ella, su rostro entero se ilumina como si hubiera dado a un interruptor. Sus ojos brillan y los hoyitos que tiene ella en sus mejillas, se resaltan. Qué te puedo decir, cuando la veo sonreír o soltar sus carcajadas... ¡se me cae la baba!
Lee el articulo completo en: GuiaInfantil.com
via http://www.guiainfantil.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario